PublicidadCobramos comisión de las entidades que aparecen en la listaLeer más
Si os hacéis clientes de una entidad desde nuestros enlaces, cobramos una comisión que puede influir en qué entidades aparecen y en qué orden. No prestamos dinero; hace falta tener 18 años o más y la entidad estudia siempre vuestra solvencia. Si no os llega, los servicios sociales de vuestro ayuntamiento o una asociación de consumidores os orientan gratis.
1.500 euros a 12 meses con una TAE del 20 %, a modo de ejemplo, salen por unos 138 euros al mes y algo más de 1.650 euros en total, tanto si los contratáis como préstamos express como si el anuncio habla de préstamos en 10 minutos. Un préstamo en 15 minutos con esas mismas condiciones cuesta exactamente lo mismo, porque lo que se cronometra es la solicitud y no la devolución, que sigue repartida en doce cuotas. Los préstamos express se anuncian por la velocidad del trámite, pero la devolución lleva su propio ritmo, mes a mes, durante todo el plazo que hayáis firmado.
Si en casa entran 2.000 euros y los gastos fijos se llevan 1.600, esos 138 euros ocupan algo más de un tercio de los 400 que os quedan, lo cual no es un drama, pero tampoco es exactamente holgura. En esta página ponemos los préstamos express uno al lado del otro por TAE, cuota y coste total, con cada cuenta a la vista, y la decisión se queda donde tiene que estar, que es en vuestra casa.
Préstamos express: el trámite corre, la cuota no se mueve
300 euros a 30 días y 6.000 euros a 36 meses pueden ser, ambos, préstamos express. Los primeros se devuelven de una sola vez y los segundos en 36 cuotas de unos 192 euros si la TAE es del 10 %, con algo menos de 7.000 euros en total. Lo que define a un préstamo express es cómo se tramita la solicitud, por internet y sin pasar por una oficina, y eso no dice nada del importe, del plazo ni del precio final que acabaréis pagando.
Bajo ese nombre conviven dos familias de crédito que se comparan con reglas distintas, y conviene separarlas antes de mirar ninguna oferta, porque una cifra que parece razonable en una familia resulta disparatada en la otra:
- Minicréditos. Importes de unos 50 a 1.800 euros, plazos que van de pocos días a unos dos meses y una TAE muy alta, porque todo el coste se concentra en un periodo corto; las cuentas de este tramo están en microcréditos.
- Préstamos personales. Préstamos con cuota mensual durante meses o años, concedidos por bancos o establecimientos financieros de crédito, con una TAE que suele moverse aproximadamente entre el 7 % y el 24 %; las cuentas de este tramo están en préstamos personales.
1.800 euros es, más o menos, el techo habitual de un minicrédito. Por encima de esa cifra, lo normal es que la oferta ya sea un préstamo personal con su cuadro de amortización, aunque el anuncio la siga presentando como préstamo express. Con un préstamo rápido ocurre lo mismo: detrás puede haber tanto un minicrédito como un préstamo de varios miles a plazos, así que conviene revisar siempre la TAE y el coste total, como contamos en préstamos rápidos.
6.000 euros a tres años y 300 euros a un mes no se pueden comparar por la TAE a secas, porque una cifra anualiza un coste repartido en 36 meses y la otra uno concentrado en 30 días. Por eso, en esta página cada ejemplo va con su cuota, su plazo y su total, que son las tres cifras que de verdad salen de vuestra cuenta. En un préstamo express, la rapidez se refiere sobre todo al formulario y poco más. Eso tiene su utilidad, pero las condiciones que de verdad os obligan están en el contrato.
En los préstamos en 10 minutos se cronometra el formulario, no la deuda
10 minutos de formulario frente a 30 días o 12 meses de devolución: esa es la proporción real de los préstamos 10 minutos. Esos minutos corresponden al tiempo de rellenar la solicitud, no al que tarda la entidad en decidir ni al que tarda el dinero en llegar a la cuenta. Ninguna entidad seria puede comprometer un plazo fijo de respuesta o de ingreso, porque antes de firmar la ley la obliga a evaluar vuestra solvencia, y esa evaluación depende de vuestros datos, no de un reloj.
1 solicitud enviada un viernes a las once de la noche y otra enviada un martes a media mañana pueden recibir respuesta en tiempos muy distintos, aunque las dos se hayan rellenado igual de deprisa. La verificación de identidad, la consulta a los ficheros de impagos y la revisión de ingresos las organiza cada entidad con su propio horario y con sus propios criterios de riesgo. El formulario, por tanto, es la única parte del proceso que se puede cronometrar con cierta honradez.
Lo que sí cabe en diez minutos
1 DNI o NIE en vigor, 1 cuenta bancaria a vuestro nombre y las cifras de ingresos y gastos del hogar anotadas en un papel: con eso preparado, un formulario online se rellena en poco tiempo. Es la parte del proceso que depende de vosotros, y lo que más la acorta es tener el último justificante de ingresos a mano y conocer el importe exacto de las cuotas que ya pagáis. También ayuda saber cuánto necesitáis de verdad, que no siempre coincide con el importe que la pantalla os sugiere al empezar.
1 documento de identidad abre la solicitud, pero no la resuelve, y por eso los préstamos solo con DNI pasan por la misma evaluación que cualquier otro. Lo mismo vale para los que se tramitan de principio a fin en internet, cuya comodidad y cuyas cuentas repasamos en préstamos online. Preparar los datos antes os ahorra repetir el formulario dos veces, que tampoco es un ahorro espectacular, aunque sí evita errores que luego retrasan la respuesta.
Lo que no depende de vosotros
0 euros de diferencia en la cuota os aporta la rapidez del formulario, porque el precio lo fijan el TIN, las comisiones y el plazo. El tiempo de respuesta lo marca la entidad según vuestro perfil y el importe que pidáis, y ningún truco en la pantalla lo cambia. Aunque la respuesta llegue pronto, el ingreso sigue sujeto al horario bancario y al tipo de transferencia: en festivos o con transferencias ordinarias, el abono puede pasar al siguiente día hábil, según lo que aplique cada entidad y vuestro propio banco.
300 euros que llegan el lunes en lugar del viernes rara vez cambian el problema que os hizo buscarlos. Si lo cambian por completo, conviene saberlo antes de firmar, porque una cuenta que solo cuadra con el dinero ingresado ese mismo día es una cuenta con muy poco margen. Lo que significa en la práctica una respuesta rápida lo explicamos en préstamos inmediatos: la respuesta llega cuando llega, y la cuota se queda durante todo el plazo.
Un préstamo en 15 minutos se devuelve igualmente durante meses
1.500 euros a 24 meses con una TAE del 20 % salen por unos 75 euros al mes y algo más de 1.800 euros en total. Esas cifras son idénticas tanto si el formulario se rellenó en un cuarto de hora, como ocurre con un préstamo 15 minutos, como si la respuesta tardó tres días en llegar. Los quince minutos se acaban esa misma mañana, mientras que las 24 cuotas siguen llegando a la cuenta durante dos años, tanto si ese mes ha ido bien como si ha ido mal.
400 euros libres a fin de mes convierten esos 75 euros en menos de una quinta parte de lo que os queda, lo cual parece poco hasta que se multiplica por 24. En ese tiempo caben un par de cumpleaños, alguna avería y quizá una subida del alquiler, y la cuota seguirá siendo la misma en todos esos meses. Ese es el desequilibrio de cualquier préstamo express: la decisión se toma en un rato, sus consecuencias se reparten en muchos meses, y por eso la cuenta conviene hacerla antes del rato.
30 días de plazo frente a 24 meses cambian por completo la forma de pagar, porque un préstamo corto se devuelve de golpe y uno largo en cuotas que se suman poco a poco. Si piensas en un préstamo 15 minutos para un gasto puntual, conviene comparar las dos opciones con sus totales en euros, porque el formulario dura lo mismo en ambos casos y la devolución no. En préstamo a 30 días hacemos la cuenta de la devolución única, y en préstamo de 1.500 euros la del mismo importe repartido en cuotas.
La rapidez de los préstamos express se paga en la TAE

300 euros a 30 días con, a modo de ejemplo, 60 euros entre intereses y comisiones obligan a devolver 360 euros de una sola vez. Esa misma operación, expresada en TAE, supera el 800 %, porque la TAE anualiza un coste que en realidad se concentra en un solo mes. Los ejemplos representativos que publican las entidades de minicréditos llegan con frecuencia a TAE de varios miles por ciento, y no es una errata: en importes pequeños y plazos cortos, cualquier coste fijo dispara el porcentaje anual.
360 euros de golpe, con 400 euros libres a fin de mes, se llevan el 90 % de lo que os queda y dejan 40 euros para todo lo demás durante treinta días. Eso no es un drama si nada se tuerce en ese mes, pero tampoco es exactamente un colchón para el día en que algo se rompa. Si el pago se retrasa, entran en juego los intereses de demora y los cargos que prevea el contrato, de modo que el coste real puede quedar bastante por encima del que mostraba la simulación.
1.500 euros con un TIN bajo y una comisión de apertura del 3 %, es decir, 45 euros cobrados al principio, pueden acabar con una TAE más alta que otra oferta con un TIN mayor y sin comisión. El TIN recoge solo el interés, mientras que la TAE suma también las comisiones y el calendario de pagos, y por eso es la cifra que permite poner dos ofertas una al lado de la otra. El coste total en euros, en cambio, es la cifra que dice cuánto os cuesta a vosotros, y conviene mirar las dos.
0 euros de intereses en un primer préstamo de hasta 300 euros es una promoción que anuncian algunas entidades de minicréditos, siempre con sus propias condiciones, solo para la primera operación y con plazos cortos. No conviene leerla como la tarifa habitual, porque el segundo préstamo se cobra ya con su TAE completa, y un retraso en el primero puede generar intereses de demora aunque se anunciara sin intereses. Si lo que buscáis es el coste más bajo posible, en préstamos baratos comparamos por TAE y condiciones, con los totales delante.
Alargar el plazo de un préstamo en 15 minutos sale más caro
1.500 euros con una TAE del 20 % se pueden devolver en 12, 24 o 36 meses, y cada año que añadís baja la cuota y sube el total. La tabla de cuota frente a plazo que sigue está calculada con cuota constante, sin comisiones adicionales y frente a los 400 euros libres al mes de nuestro hogar de ejemplo:
| Plazo | Cuota aprox. | Total devuelto | Intereses | Parte de los 400 € libres |
|---|---|---|---|---|
| 12 meses | 138 € | 1.653 € | 153 € | 34 % |
| 24 meses | 75 € | 1.804 € | 304 € | 19 % |
| 36 meses | 55 € | 1.962 € | 462 € | 14 % |
83 euros menos de cuota al mes es lo que se gana al pasar de 12 a 36 meses, y 309 euros más de coste total es lo que se paga por ese alivio. El alivio mensual existe, aunque llega con el triple de intereses repartidos en el triple de tiempo. La cuota baja con mucha elegancia y el total sube con mucha discreción, que es exactamente lo que se espera de él.
462 euros de intereses a tres años o 153 a uno: ninguna de las dos filas es la correcta en abstracto, porque depende de cuánto os queda libre y del margen que queráis conservar para imprevistos. Lo que sí conviene es mirar las dos columnas a la vez, la cuota y el total, ya que una oferta que solo enseña la primera os está contando la mitad de la historia. En préstamos a plazos seguimos la misma cuenta con otros importes y otros plazos.
Cuota de los préstamos en 10 minutos frente a lo que os queda a fin de mes

2.000 euros de ingresos menos 1.600 de alquiler, suministros, compra y cuotas que ya pagáis dejan 400 euros, y esa es la cifra contra la que se mide cualquier préstamo express. No sirve el sueldo bruto, ni tampoco el importe máximo que os ofrezca la pantalla, porque ninguno de los dos dice cuánto margen tenéis de verdad. La misma cuota de 138 euros pesa un 34 % en nuestra casa de ejemplo y apenas un 15 % en una casa que se queda con 900 euros libres al mes.
400 euros libres tampoco son 400 euros disponibles, porque de ahí salen la ropa, una avería del coche o la revisión de la caldera que nadie había previsto. Antes de firmar, conviene pasar cualquier oferta por el filtro de Mes a Mes, que cabe en cuatro pasos y en una hoja de papel:
- Reducid la oferta a una cuota mensual y comprobad qué parte de lo que os queda se lleva, en euros y en porcentaje.
- Multiplicad la cuota por el número de meses y restad el importe pedido: la diferencia es lo que pagáis por el préstamo y por la prisa.
- Sumad la nueva cuota a las que ya tenéis y repetid la cuenta con todas juntas, no solo con la última.
- Pedid solo lo necesario y en el plazo que de verdad podáis sostener aunque un mes venga peor de lo previsto.
1.600 euros de gastos fijos incluyen, en nuestro ejemplo, cualquier cuota que ya estéis pagando, y vale la pena comprobarlo dos veces. Si una cuota de 150 euros se había quedado fuera de la lista, lo que os queda no son 400 sino 250, y los 138 euros del préstamo express se llevarían más de la mitad. Un préstamo nuevo nunca llega a un presupuesto que lo estuviera esperando con los brazos abiertos, y la cuenta tiene que reflejarlo.
3 cuotas pequeñas de distintas entidades pueden pesar más que una grande, y por eso hay quien se plantea reunificar varias deudas en una sola cuota. La mensualidad puede bajar si la TAE nueva es menor, pero si el plazo se alarga, el total sube por la misma razón que en la tabla anterior. Esa cuenta, con sus dos cifras, la hacemos en reunificar deudas.
Con ASNEF o sin ASNEF, los préstamos express pasan evaluación de solvencia
50 euros es la frontera legal: una deuda con un principal inferior no puede inscribirse en un fichero de morosos como ASNEF o Badexcug. Las deudas que sí se inscriben pueden permanecer allí como máximo cinco años desde la fecha de vencimiento. Para que la inscripción sea válida, la deuda tiene que ser cierta, vencida y exigible, no puede estar discutida, y la entidad os tiene que haber avisado antes de que podía registrarla.
1.500 euros pedidos con una inscripción en ASNEF suelen encontrar muchas puertas cerradas, y los llamados préstamos con ASNEF son en realidad una variante de minicrédito, no un producto aparte. En esa variante la entidad sigue obligada a evaluar vuestra solvencia y decide según vuestros datos, de modo que ninguna web puede asegurar que todas las entidades aceptan perfiles inscritos. Lo que existe para ese perfil, y con qué condiciones, lo contamos en préstamos con ASNEF.
0 deudas registradas, que es en realidad la situación a la que se refieren los préstamos sin ASNEF, juega a favor en la evaluación, aunque no la sustituye. La entidad consulta igualmente los ficheros, revisa ingresos y cuotas, y puede decir que no si la cuenta no cuadra con lo que pedís. Consultar ASNEF es una práctica normal en cualquier solicitud, y lo que aporta un historial limpio lo explicamos en préstamos sin ASNEF.
1.500 euros con una sola entidad superan los 1.000 euros a partir de los cuales la Central de Información de Riesgos del Banco de España, la CIRBE, devuelve la información de esa persona a las entidades. Conviene no confundirla con un fichero de morosos, porque la CIRBE registra todos los riesgos de préstamo y crédito, se paguen al día o no. Estar en la CIRBE solo dice que tenéis deudas vivas, lo cual, a estas alturas de la página, tampoco es una gran revelación.
Ni los préstamos en 10 minutos ni el préstamo en 15 minutos se libran de la evaluación

300 euros o 3.000, la entidad tiene que evaluar vuestra solvencia antes de firmar, porque la ley lo exige en todos los préstamos a los que se aplica. Por eso, los préstamos fáciles y los préstamos rápidos que ofrecen muchas entidades pasan por el mismo filtro que cualquier otro, por pequeño que sea el importe. Lo que puede resultar fácil es preparar la solicitud y comparar ofertas en una tabla, no saltarse la parte en la que la entidad decide si podéis devolver lo que pedís.
0 papeles físicos no significan 0 datos: en los préstamos sin papeles lo que se reduce es el envío de documentos impresos, porque la identidad se verifica en línea. Los ingresos se acreditan con justificantes digitales, pero la entidad sigue necesitando saber cuánto entra y cuánto sale en vuestra casa cada mes. Cambia el soporte, no la pregunta, y la pregunta sigue siendo la misma de siempre: si la cuota cabe.
1 nómina no es la única forma de acreditar ingresos, y quien cobra una pensión o una prestación puede presentarla igualmente, como contamos en préstamos sin nómina. La evaluación mira lo mismo en todos los casos, que es cuánto queda después de pagar los gastos fijos. Un ingreso más pequeño y estable deja, a veces, más margen que uno mayor que se va entero en el alquiler.
18 años es la edad mínima para pedir un préstamo, y los límites superiores de edad, cuando existen, los decide cada entidad según su propia política. Quien empieza a esa edad suele tener ingresos bajos y poco historial, de modo que la cuota pesa más sobre lo que queda. Esa cuenta, con importes pequeños y plazos cortos, la hacemos en préstamos con 18 años.
Préstamos nuevos: quién presta y quién solo reenvía
1 formulario rellenado en una web de préstamos nuevos puede acabar en manos de varias entidades distintas. Algunas páginas que anuncian préstamos express no prestan dinero, sino que actúan como intermediarias y envían vuestros datos a otras empresas. Conviene comprobar en las condiciones y en los datos de la empresa quién es el prestamista real, porque es con él con quien firmaréis el contrato y a quien pagaréis cada cuota.
500 euros pedidos a una empresa de minicréditos y 5.000 pedidos a un banco no pasan por el mismo supervisor. La mayoría de empresas de minicréditos no necesitan hoy autorización del Banco de España ni están bajo su supervisión, que corresponde a las entidades de crédito y a los establecimientos financieros de crédito. Por eso, quién supervisa una oferta depende del tipo de entidad que la concede, y ese dato conviene comprobarlo en las condiciones y en los datos de la empresa antes de firmar nada.
0 euros presta Mes a Mes: lo que hacemos es poner cifras una junto a otra, y la elección entre ellas es vuestra. Que una web sea nueva no dice nada malo de ella, pero tampoco nada bueno, que es más o menos lo que dice de cualquier cosa recién llegada. La cuota, el plazo y el total son los mismos datos que había que mirar en una web veterana, y se miran igual.
Protecciones legales vigentes que ya cubren los préstamos express
1.500 euros firmados hoy dan derecho a desistir del contrato durante los 14 días naturales siguientes, sin dar explicaciones y sin penalización. Lo establece la Ley de contratos de crédito al consumo, que es la norma que se aplica ahora mismo a la mayoría de préstamos express. Es un margen pensado justamente para las decisiones tomadas deprisa, y conviene tenerlo presente aunque la pantalla de firma no lo destaque demasiado.
2.000 euros pendientes con más de un año de plazo por delante pueden devolverse antes de tiempo con una comisión máxima del 1 %, es decir, 20 euros. Si queda un año o menos, el tope baja al 0,5 %, que son 10 euros. Si un préstamo resulta más caro de lo que esperabais, amortizarlo antes recorta los intereses que faltan por pagar, y esa cuenta conviene hacerla con el cuadro de amortización delante.
138 euros de cuota en letras grandes no bastan en un anuncio: cuando la publicidad de un préstamo menciona un tipo de interés o una cifra de coste, la ley obliga a indicar con claridad el tipo deudor y la TAE. Esos datos tienen que ir ilustrados con un ejemplo representativo, y la publicidad de bancos y establecimientos financieros de crédito tiene además reglas propias, fijadas por una orden ministerial y una circular del Banco de España. Un anuncio que solo habla de minutos y esconde la TAE os está dando el dato menos útil de todos.
150 euros a 15 días quedan fuera de esa ley, que no se aplica a los préstamos de menos de 200 euros ni a los que no tienen intereses ni comisiones. La normativa general de consumo y la Ley de Usura siguen protegiendo esos préstamos, aunque las obligaciones específicas de la ley de crédito al consumo no llegan hasta ellos. En préstamo de 300 euros hacemos la cuenta justo por encima de esa línea.
1.000 euros de un préstamo declarado usurario se devuelven como 1.000 euros, sin intereses, porque en ese caso solo hay que devolver el capital. La Ley de Usura, conocida como Ley Azcárate, declara nulo el préstamo cuyo interés sea notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado. Hoy no existe en España un tope legal de TAE para los préstamos al consumo, así que esta ley y su interpretación en los tribunales son la protección disponible, que llega después de firmar, lo cual no es ideal, pero llega.
6 puntos porcentuales por encima de la media es el umbral que el Tribunal Supremo fijó para considerar usuraria una tarjeta revolving, y esa regla vale solo para ese producto. Para el resto, el Supremo compara la TAE del préstamo con la media del Banco de España en el momento de firmar, tomando la categoría de producto más parecida. No hay ninguna sentencia del Supremo que fije un umbral propio para los minicréditos, y el funcionamiento del crédito revolving lo explicamos en línea de crédito.
El tope de TAE propuesto aún no rige para los préstamos en 10 minutos
1.500 euros a 12 meses con una TAE del 22 % saldrían por unos 139 euros al mes y algo menos de 1.670 euros en total. Ese 22 % es precisamente el tope provisional que propone el anteproyecto de nueva ley de crédito al consumo, aprobado por el Gobierno en primera vuelta en enero. El texto no ha sido aprobado definitivamente, así que ese límite no se aplica, y ningún anuncio debería leerse como si ya lo hiciera.
15, 10, 8 o 6 puntos sobre la media del Banco de España son los recargos que han publicado los medios para el tope definitivo del borrador. Ese recargo bajaría a medida que el préstamo es mayor, y el tope resultante se publicaría cada trimestre. Mientras ese sistema no esté en marcha, el texto prevé el límite provisional del 22 %, pero todo eso es, por ahora, un borrador y no una regla que obligue a nadie.
500 euros con una comisión del 5 % serían 25 euros, y 1.000 euros serían 50, pero el borrador limitaría la comisión de los llamados créditos de alto coste al 5 % o a 30 euros, lo que sea menor. En el segundo caso, por tanto, la comisión máxima se quedaría en 30 euros. El mismo texto propone para esos créditos un interés máximo del 4 % mensual y un mínimo de tres cuotas mensuales, y exigiría autorización del Banco de España a todas las entidades, bajo pena de nulidad de pleno derecho del contrato.
10 o 15 minutos como reclamo principal también entran en el borrador, que prohíbe la publicidad de créditos de alto coste centrada sobre todo en la rapidez, lo que afecta directamente a la forma de anunciar los préstamos 10 minutos o el préstamo 15 minutos. La propuesta responde a la directiva europea conocida como CCD2, cuyo plazo de trasposición ya ha vencido. Hasta que la ley española se apruebe, lo que rige es la norma actual, y un tope que solo existe en un borrador protege más o menos lo mismo que un paraguas dibujado.
Letra pequeña de un préstamo en 15 minutos: cabe en cuatro cifras

1.500 euros a 12 meses con una TAE del 20 % deberían aparecer en el cuadro de amortización con unos 138 euros de cuota y algo más de 1.650 euros de total. Junto a esas cifras, conviene localizar cuatro datos antes de aceptar nada, porque son los que deciden cuánto pesa el préstamo en vuestro mes:
- La cuota mensual, puesta al lado de lo que os queda después de los gastos fijos.
- La TAE del ejemplo representativo y la que os ofrecen a vosotros, que puede ser distinta.
- El importe total adeudado, que es la suma de todas las cuotas y comisiones.
- La comisión de apertura y los intereses de demora, que son lo que encarece el préstamo cuando algo se retrasa.
0 garantías de aprobación puede dar nadie que trabaje en serio, por ágil que sea el trámite, porque la entidad está obligada a evaluar vuestra solvencia y puede consultar ASNEF antes de responder. Una vez firmado, os quedan los 14 días naturales para desistir, la amortización anticipada con comisión limitada y la Ley de Usura si el interés resulta desproporcionado. No es poco, aunque ninguna de esas tres cosas sustituye a la cuenta hecha antes de firmar.
262 euros es lo que quedaría en nuestro ejemplo después de pagar la cuota, y esa cifra es la que hay que mirar con calma. Si al restar la cuota a vosotros os sigue quedando margen a fin de mes, o si no os queda, la decisión os corresponde a vosotros, con la cuota y el total delante.
La cuenta del mes
- Ingresos del hogar: 2.000 €
- Gastos fijos: 1.600 €
- Cuota (1.500 € a 12 meses, TAE 20 %): unos 138 €
- Os queda: unos 262 €