PublicidadCobramos comisión de las entidades que aparecen en la listaLeer más
Si os hacéis clientes de una entidad desde nuestros enlaces, cobramos una comisión que puede influir en qué entidades aparecen y en qué orden. No prestamos dinero; hace falta tener 18 años o más y la entidad estudia siempre vuestra solvencia. Si no os llega, los servicios sociales de vuestro ayuntamiento o una asociación de consumidores os orientan gratis.
3.000 € a 24 meses con una TAE del 12 % salen por unos 140 € al mes y algo menos de 3.370 € en total. Da igual que ese préstamo rápido online lo firméis desde el sofá o en una oficina: esa es la cifra que conviene tener delante cuando miráis préstamos rápidos, créditos rápidos o cualquier crédito rápido que se anuncie como dinero rápido. Los préstamos rápidos online y los llamados préstamos fáciles aceleran el trámite, que se olvida enseguida, pero la cuota se queda con vosotros dos años enteros, bastante más de lo que dura la alegría de ver la transferencia. Si en casa entran 2.000 € y los gastos fijos se llevan 1.600 €, os quedan 400 €, y la cuota ocupa algo más de un tercio de ese margen, lo cual no es un drama, pero tampoco deja mucho sitio para la lavadora que decida jubilarse ese mismo mes.
50 € a devolver en una semana y 60.000 € a pagar en ocho años caben bajo el mismo cartel de crédito rápido, créditos rápidos o dinero rápido, porque son etiquetas comerciales y no productos distintos con reglas propias. La rapidez describe el trámite, mientras que la cuota, el plazo y el total dependen del tipo de producto, del importe y de la TAE que figure en el ejemplo representativo de cada entidad. En esta página hacemos esas cuentas con los números a la vista, para que comparéis las ofertas por lo que cuestan cada mes y en total, y no por lo deprisa que dicen contestar.
Préstamos rápidos online: el trámite se acelera, la cuota no
500 € pedidos un martes a media mañana y 500 € pedidos un viernes a las once de la noche pasan por el mismo proceso, pero el ingreso del segundo puede no llegar hasta el siguiente día hábil. La transferencia depende del banco, del horario y de si es la primera vez que la entidad trabaja con vuestra cuenta, y ninguno de esos tres factores mejora por pulsar más fuerte el botón de enviar. Antes de pagar nada, la entidad tiene que verificar vuestra identidad, normalmente con el DNI y a veces con una conexión de solo lectura a la cuenta bancaria, y hacer la evaluación de solvencia que el artículo 14 de la Ley 16/2011 exige siempre.
350 € de un recibo que vence el día 1, con una solicitud que sale el día 30 por la tarde, dejan un margen que depende de horarios bancarios que nadie controla desde el sofá de casa. Conviene contar con un día laborable de holgura, lo cual tiene menos de pesimismo que de calendario, y no organizar un pago importante alrededor de la hora en que una entidad dice que suele responder. Lo que se puede esperar razonablemente de un ingreso en el mismo día lo repasamos, con los mismos números delante, en la página de préstamos inmediatos, donde también separamos la respuesta del dinero en cuenta.
Préstamos rápidos online: el formulario pide datos reales
0 € cuesta comparar ofertas antes de rellenar ningún formulario de préstamos rápidos online, y precisamente por eso conviene llegar a la solicitud con los datos ya preparados: DNI o NIE vigente, la cuenta donde cobráis, los ingresos mensuales y lo que pagáis de alquiler, suministros y otras deudas. Cuanto más completa y coherente sea esa información, menos idas y venidas habrá con la entidad, aunque la decisión y el momento de la respuesta siguen siendo cosa suya. Quien busca un préstamo rápido online descubre pronto que lo único que depende de él es la preparación previa, y que todo lo demás depende de otros.
2.000 € de ingresos escritos en el formulario tienen que coincidir con lo que muestran las nóminas o los movimientos de la cuenta, porque la entidad contrasta los datos y una discrepancia suele acabar en más comprobaciones o directamente en una negativa. La edad mínima para firmar cualquier préstamo al consumo es de 18 años, y cualquier límite por arriba lo fija cada entidad según su propia política, no la ley. Qué papel tiene el documento de identidad y qué no resuelve por sí solo está en préstamos solo con DNI, y el proceso digital completo, con sus cuentas, en préstamos online.
Crédito rápido y dinero rápido: mirad la TAE, no la etiqueta
50 € a 1.800 € con plazos de unos días a unos dos meses es el terreno de los minicréditos, mientras que de unos pocos miles a 60.000 € o más, repartidos en cuotas durante años, es el terreno del préstamo personal de banco o financiera. Las dos cosas se anuncian como crédito rápido y como dinero rápido, aunque su coste, su forma de devolución y su peso en el presupuesto no se parecen en casi nada. Distinguirlas antes de comparar ahorra la sorpresa de descubrir, ya firmado, que lo que parecía una cuota cómoda era en realidad un único pago al vencimiento.
300 € para un imprevisto pequeño y de corto plazo encajan en un microcrédito, que se tramita como una operación pequeña pero cobra un porcentaje muy alto por cada día de uso. 3.000 € o 6.000 € repartidos en cuotas mensuales encajan mejor en un préstamo personal, con una TAE habitual de entre el 7 % y el 24 %, a cambio de un compromiso que se extiende durante muchos más meses. Elegir según lo que de verdad necesitáis, y no según la oferta que conteste primero, cambia el total más que cualquier otro detalle del proceso.
300 € devueltos de golpe a 30 días y 3.000 € repartidos en 24 cuotas son la diferencia práctica que más pesa en casa, porque el minicrédito no se reparte, sino que vuelve entero, intereses incluidos, el mismo mes en que también llegan el alquiler y los recibos. Cómo encaja ese golpe de una sola vez en un presupuesto ajustado lo detallamos en la página del préstamo a 30 días, y la versión repartida en meses, con su cuadro de amortización, en préstamos a plazos. Ninguna de las dos fórmulas es mejor en abstracto, y cada una castiga un tipo distinto de despiste.
200 € de descubierto en la cuenta corriente son otra forma de dinero rápido que muchos hogares usan sin haberlo pedido nunca, y la ley limita su TAE a 2,5 veces el interés legal del dinero, un tope que no existe para los préstamos. Las tarjetas revolving y las líneas de crédito, en cambio, permiten volver a disponer del saldo una y otra vez con un pago mínimo bajo, de modo que la deuda puede alargarse mucho más de lo que sugiere la primera compra. Cómo se comporta esa cuota que rueda mes tras mes lo explicamos en línea de crédito, porque merece cuentas propias y bastante paciencia.
Pequeño importe, TAE enorme: así se lee un crédito rápido
300 € a 30 días con un coste hipotético de 60 €, es decir, un 20 % por un solo mes, equivalen a una TAE que ronda el 819 %, porque la TAE anualiza ese coste y lo capitaliza como si el préstamo se renovara durante un año entero. Por eso los minicréditos publican ejemplos representativos con TAE de cuatro cifras, y entre las entidades activas en este segmento hay ejemplos que superan el 3.000 % y alguno que pasa del 4.500 %. Son cifras que conviene leer dos veces antes de pulsar enviar, aunque el importe sea tan modesto que parezca no merecer la calculadora.
360 € devueltos al mes siguiente, siguiendo el mismo ejemplo hipotético, salen de los 400 € que os quedan tras los gastos fijos y dejan 40 € para todo lo demás, que es el problema real del minicrédito, más que el porcentaje anual que lo acompaña. Si al llegar el vencimiento no hay forma de pagarlo entero, la tentación es pedir otro para cubrir el primero, y entonces el coste del mes se repite sin que el problema original haya avanzado nada. Pasar un mes entero con 40 € no es una tragedia, pero exige una despensa bastante bien surtida de antemano.
300 € es también la cifra hasta la que algunas entidades de minicréditos ofrecen el primer préstamo al 0 % de interés, con las condiciones que fija cada una y solo para quien pide por primera vez, mientras que a partir del segundo se cobran intereses y comisiones con normalidad. Esa oferta inicial no convierte el producto en gratuito, porque no la ofrecen todas las entidades ni a todo el mundo, un retraso genera intereses de demora y las siguientes solicitudes se pagan a precio completo. Además, por debajo de 200 € ni siquiera se aplica la Ley 16/2011, según su artículo 3, aunque la Ley de Usura y la normativa general de consumo siguen protegiendo a quien firma.
Alargar un préstamo rápido online baja la cuota y sube el total

1.500 € con una TAE del 23,85 %, cerca del techo de la horquilla habitual del préstamo personal, salen por unos 98 € al mes a 18 meses y unos 1.769 € en total, según nuestra cuenta. A 38 meses la cuota baja a unos 55 € y el total sube hasta unos 2.083 €, así que la comodidad mensual se paga con más de 300 € extra y con veinte meses más de deuda. Con 400 € de margen, la primera cuota se lleva casi una cuarta parte de lo que os queda y la segunda algo menos del 14 %, que es la otra cara de la misma moneda.
| Importe y TAE | Plazo | Cuota aprox. | Total aprox. |
|---|---|---|---|
| 1.500 € al 23,85 % | 18 meses | 98 € | 1.769 € |
| 1.500 € al 23,85 % | 38 meses | 55 € | 2.083 € |
| 3.000 € al 12 % | 24 meses | 140 € | 3.369 € |
| 3.000 € al 12 % | 36 meses | 99 € | 3.556 € |
| 6.000 € al 10 % | 36 meses | 192 € | 6.926 € |
| 6.000 € al 10 % | 60 meses | 126 € | 7.572 € |
3.000 € al 12 % de TAE dan unos 140 € al mes a 24 meses y unos 99 € a 36 meses, con un total que pasa de unos 3.369 € a unos 3.556 €, de modo que alargar un año alivia 41 € cada mes y encarece el conjunto en casi 190 €. No es una fortuna, pero tampoco es dinero que aparezca entre los cojines del sofá, y en importes mayores la diferencia crece en proporción. La misma cuenta con otros plazos y otros márgenes de casa está desarrollada en préstamo de 3.000 euros, con la cuota siempre al lado de lo que sobra.
6.000 € al 10 % de TAE salen por unos 192 € al mes a tres años, con algo menos de 7.000 € en total, y por unos 126 € a cinco años, con unos 7.570 € en total. Bajar 66 € de cuota cuesta así unos 650 € más, y la deuda acompaña a la casa veinticuatro meses adicionales, con todo lo que puede cambiar en ese tiempo en sueldos, alquiler o familia. Las cifras definitivas salen siempre del ejemplo representativo y del cuadro de amortización de cada entidad, y la elección entre cuota baja y total bajo es vuestra, con las dos columnas delante.
Los créditos rápidos se pagan con lo que os sobra cada mes
2.000 € de ingresos menos 1.600 € de gastos fijos dejan 400 €, y esa es la cifra contra la que hay que poner cualquier cuota, no el sueldo bruto ni el importe máximo que la entidad esté dispuesta a prestaros. Los créditos rápidos se anuncian por el importe y por la rapidez del trámite, pero en casa se viven como una línea más en el extracto, junto al alquiler, la luz y la compra. El método de Mes a Mes cabe en cuatro pasos que podéis repetir con cualquier oferta, sea un minicrédito o un préstamo a varios años:
- Convertid la oferta en cuota mensual a partir del ejemplo representativo y del cuadro de amortización, no del porcentaje que destaca el anuncio.
- Restad esa cuota de lo que os queda tras alquiler, suministros y compra, y mirad si el resto aguanta un imprevisto de tamaño normal.
- Multiplicad la cuota por el número de meses para ver el total y ponedlo al lado del importe que realmente vais a recibir.
- Repetid la cuenta con un plazo más corto y otro más largo, para ver cuánto cuesta cada euro de alivio mensual.
140 € de cuota sobre 400 € de margen dejan 260 € para el resto del mes, una cifra que puede encajar o no según cuántas sorpresas suela traer vuestro calendario doméstico. Pedir menos, alargar el plazo sabiendo lo que cuesta, elegir otro producto o no firmar son decisiones igual de legítimas, y ninguna página conoce vuestra casa mejor que vosotros. Lo único que la cuenta deja claro es que una cuota que solo cabe si todo sale bien durante dos años se parece más a una apuesta que a un presupuesto.
1.000 € de margen con dos sueldos en casa no equivalen a 1.000 € de margen con uno solo, porque si uno de los ingresos falla la cuota sigue llegando entera y el margen se desploma de golpe. Por eso merece la pena hacer también la cuenta pesimista, la de un mes en que solo entran los ingresos más estables, y comprobar si la cuota sigue cabiendo en esa versión menos amable del calendario. Es un ejercicio poco festivo, pero se hace en diez minutos con un papel, un bolígrafo y los extractos de los últimos meses.
Incluso los préstamos fáciles pasan por el análisis de solvencia

200 € pedidos para pagar la cuota de otro préstamo son la señal más clara de que conviene frenar, porque la deuda nueva solo cambia de sitio la anterior y le añade intereses por el camino. La evaluación de solvencia es obligatoria en todo crédito al consumo sujeto a la Ley 16/2011, así que un anuncio de préstamos fáciles que hable de aprobar a todo el mundo o de dinero sin comprobación alguna describe algo que la ley no permite. Lo fácil puede ser comparar ofertas y rellenar un formulario con los datos preparados, pero la última palabra sobre el préstamo la tiene siempre la entidad.
0 € de margen después de pagar la cuota, un préstamo nuevo para cubrir otro anterior o una oferta que asegura el sí sin preguntar por ingresos ni gastos son las tres señales que, en nuestras cuentas, justifican parar antes de firmar. La revisión de solvencia puede parecer un trámite incómodo, pero existe precisamente para que nadie os preste una cuota que vuestra casa no puede sostener, y su incomodidad dura bastante menos que una deuda mal medida. Si varias deudas ya conviven en el presupuesto, juntarlas en una sola cuota tiene sus propias cuentas, que repasamos en reunificar deudas, mirando siempre el total y no solo el alivio mensual.
Con ASNEF o sin ASNEF, los créditos rápidos pasan por consulta
49 € de deuda vencida no pueden inscribirse en ASNEF ni en Badexcug, porque la normativa de protección de datos excluye las deudas con un principal inferior a 50 €, y ninguna anotación puede permanecer más de cinco años desde el vencimiento. Para que una deuda llegue a esos ficheros tiene que ser cierta, vencida y exigible, no estar discutida y haberse avisado antes al deudor de que podía registrarse. Con los préstamos rápidos con ASNEF o sin ASNEF, lo que importa en el fondo es si la consulta de esos ficheros va a pesar en la respuesta, y la respuesta corta es que sí, porque consultar estos ficheros es lo habitual en las entidades.
1.000 € es el umbral de riesgo con una misma entidad a partir del cual la CIRBE del Banco de España devuelve información a los prestamistas, y conviene no confundirla con un fichero de morosos, porque registra los préstamos y créditos se paguen bien o mal. Una persona con varios préstamos al día puede aparecer en la CIRBE sin haber dejado de pagar nunca, y la entidad puede ver ese volumen de deuda al evaluar la solvencia. Lo que se puede pedir con una anotación y con qué condiciones lo tratamos en préstamos con ASNEF, y el caso del historial limpio en préstamos sin ASNEF.
0 € de deuda en los ficheros no garantiza ninguna respuesta, porque la solvencia también depende de ingresos, gastos fijos y otras cuotas, del mismo modo que una anotación no decide por sí sola todo lo demás. Lo que sí cambia con una deuda registrada es el número de entidades dispuestas a estudiar la solicitud y, a menudo, el precio que piden por asumir ese riesgo. Saldar una deuda pequeña registrada puede costar menos que los intereses de un préstamo caro pedido a pesar de ella, y esa comparación, como todas las demás en esta página, se resuelve con dos cifras y una resta.
Entidades nuevas de préstamos rápidos online: comprobadlas antes de firmar
1.500 € firmados con un banco o una financiera de las llamadas EFC y 1.500 € firmados con una empresa de minicréditos no tienen el mismo respaldo, porque hoy solo bancos y EFC están bajo la supervisión del Banco de España. La mayoría de las empresas de minicréditos no necesita su autorización ni está bajo su control, un detalle menor hasta el día en que hay que reclamar, que es justo cuando deja de serlo. Cuando aparecen nombres nuevos entre los resultados de préstamos rápidos, nuevos o de toda la vida, lo primero es saber qué tipo de entidad presta realmente el dinero.
2 tipos de empresa pueden intervenir cuando comparáis préstamos rápidos, las que prestan su propio dinero y las que solo trasladan la solicitud a otras entidades, y cualquier web que haga de intermediaria debería decir con claridad quién es el prestamista final. Si la solicitud pasa por varias manos antes de llegar a una oferta, conviene saber a cuántas empresas se envían vuestros datos y para qué, porque eso no siempre se ve en la primera pantalla. La firma, en todo caso, se hace en la web de la entidad que presta, donde se verifica la identidad y se aceptan las condiciones completas.
6.000 € a tres años merecen la misma revisión de contrato que 300 € a un mes, y la lista cabe en una mano: TAE, tipo deudor, comisión de apertura, intereses de demora y cuadro de amortización con la cuota exacta. Si alguno de esos datos no aparece o aparece solo después de haber dado vuestros datos bancarios, es razonable sospechar que el orden de la información no está pensado para vosotros. Revisar cinco cifras antes de firmar no tiene nada de heroico, pero es la parte del proceso que más dinero puede ahorrar.
Sin techo legal para el crédito rápido: comparad la TAE vosotros
1.500 € con unos 583 € de intereses, el caso de 38 meses de la tabla, se quedarían en 1.500 € a devolver sin un euro más si un juez declarara usurario un préstamo así, hipótesis y no diagnóstico, porque la Ley de Usura anula el contrato y obliga a devolver solo el capital. Hoy no existe un techo legal de interés a nivel nacional para el crédito rápido ni para ningún préstamo al consumo, y la protección viene de esa ley, conocida como Ley Azcárate, que declara nulo el préstamo con un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado.
23,85 % de TAE no dice por sí solo si un préstamo es usurario, porque el Tribunal Supremo compara la TAE del contrato con la media publicada por el Banco de España en el momento de firmar, tomando la categoría de producto que más se le parezca. Para las tarjetas revolving el Supremo concretó que hay usura cuando la TAE supera en más de 6 puntos porcentuales esa media, pero ese criterio vale solo para ese tipo de tarjeta y no para cualquier préstamo. Para los minicréditos no existe una sentencia del Supremo con un umbral propio, así que cada caso se mide con el criterio general.
300 € pagarían, como mucho, 12 € de interés al mes y una comisión de 15 € si se aprobara el anteproyecto de ley de crédito al consumo tal como está, que propone para los créditos de alto coste un máximo del 4 % mensual, una comisión de hasta el 5 % o 30 € y al menos tres cuotas mensuales. El mismo texto plantea un techo provisional del 22 % de TAE, prohíbe la publicidad que destaque sobre todo la rapidez y exige autorización del Banco de España a todos los prestamistas, pero nada de eso es ley todavía, aunque la directiva europea que lo motiva ya tiene vencido su plazo de trasposición.
Amortizar antes un préstamo rápido online tiene comisión limitada
2.312 € pendientes de un préstamo de 3.000 € a 24 meses al 12 %, después de pagar seis cuotas, admiten como mucho una comisión de unos 23 € por amortización anticipada, el 1 % que permite el artículo 30 de la Ley 16/2011 cuando queda más de un año de contrato. Si la devolución se hace con doce meses exactos por delante, el pendiente ronda los 1.585 € y el tope baja al 0,5 %, unos 8 €, cifras que difícilmente justifican seguir pagando intereses por inercia.
Unos 215 € de intereses que se ahorran al devolver antes las 18 cuotas pendientes valen bastante más que esos 23 € de comisión, aunque la cuenta solo sale si el dinero para amortizar no hace falta para otra cosa en los meses siguientes. Dejar la cuenta corriente a cero para quitarse una deuda y tener que pedir otra al mes siguiente es una forma bastante cara de ordenar el calendario. Cada entidad debe indicar en el contrato su comisión concreta, que puede ser menor que el máximo legal o incluso no existir, y vale la pena buscarla antes de firmar y no después.
1.500 € firmados con prisa pueden devolverse dentro de los 14 días naturales que la ley concede para desistir, sin dar explicaciones y sin penalización, un margen pensado precisamente para quien firma y luego se sienta con la calculadora. Ese plazo sirve para repasar con calma la cuota, el total y el cuadro de amortización, y para comprobar si el préstamo cabe de verdad en lo que os queda cada mes. Es una de las pocas segundas oportunidades que da el sistema financiero, y suele usarse bastante menos de lo que se necesita.
Comparar préstamos rápidos y préstamos fáciles empieza por el ejemplo representativo
6.000 € a tres años con una TAE del 10 %, una cuota de unos 192 € y un total de algo menos de 7.000 € son, juntos, lo que debe contar un ejemplo representativo bien hecho, porque la ley obliga a que la publicidad que menciona costes muestre el tipo deudor y la TAE con claridad. Para bancos y EFC, el Banco de España añade sus propias normas de publicidad, de modo que la TAE no puede esconderse detrás de una cifra más llamativa. Cuando comparéis préstamos rápidos, poned los ejemplos de las distintas entidades en la misma tabla, con el mismo importe y el mismo plazo, o la comparación será de manzanas con peras.
3.000 € al 12 % y 3.000 € al 23,85 %, ambos a 24 meses, se separan en unos 15 € al mes y en unos 350 € de total, según la misma fórmula que usamos en el resto de la página, y esa diferencia no se ve si solo se mira la velocidad del trámite. Las ofertas más baratas de cada importe las agrupamos en préstamos baratos, también con la cuota delante y el total al lado. Elegir entre una entidad u otra, entre un plazo u otro o entre firmar y no firmar es una decisión vuestra, y estas cuentas solo pretenden que la toméis con todas las cifras sobre la mesa.
Dinero rápido y cuenta del mes: la cuota frente a lo que queda
- Ingresos del hogar: 2.000 €
- Gastos fijos: 1.600 €
- Cuota (3.000 € a 24 meses, TAE 12 %): 140 €
- Lo que queda: 260 €